The Fall 2006 clinic took place from October 19th thru the 22nd. (Please send me your experiences for inclusion. Send no more than 600 words, along with your name, when you were at the clinic and contact information (in case I have questions) to Robert Yudkin at ryudkin@guerreroclinic.org) |
|---|
Fui bendecido en haber ido a la Clínica de Otoño del 2006. Al ver las fotos recientes de la Clínica del 2007 lloré como un bebé, y todos los sentimientos que tuve de estar ahí me volvieron como un torrente. Para mi fue una verdadera experiencia de las que le modifican a uno la vida. Había sido invitado muchas veces por mi buen amigo el Dr. Merlyn Harper, y animado a ir mas recientemente por mi amigo Bobby Pennington, quien había estado yendo y le encantaba. Por supuesto que lloro fácilmente, así que lloré casi todo el tiempo el primer día… entre masajear las manos y las sienes de los pacientes, dándoles chupaletas, y alistándolos Fui sin mi marido y me sentí un poco nostálgica al principio, pero luego me encontré rodeada de gente que rápidamente consideré como familia. Fui testigo de ver a tanta gente trabajando tan duro, dando de si mismos durante muchas horas, durante días seguidos… y todo mundo sonriendo, y carcajeándose, y amándose los unos a los otros.
Estaba en un cuarto cuando un hombre regresó un día después de su cirugía, y cuando le quitaron las vendas de sus ojos ¡pudo ver después de casi 20 años! Sostuvo sus manos al frente de su cara y lloró, y dio gracias a Dios y a tdos los doctores… ¡Todos lloramos mientras El fijaba su vista al cielo y agradecía a Dios, con lágrimas en catarata bajando sus mejillas ! ¡ Fue la cosa más hermosa que yo había visto ¡ Había personas a quienes los dentistas les quitaron piezas dentales malas, inútiles, que habían sobrellevado por semanas, meses, incluso años. ¡Imagínate su dolor y sin tener manera de que se les tratase adecuadamente !
¡ POR FAVOR ayuda a sostener esta clínica aportando tu tiempo y dinero ¡ He incluido algunas de los rostros de esas personas…¡ son las imágenes que nunca, nunca podré olvidar ! Rae Sinor |
Lo que no nos dábamos cuenta era que esa gente ya sabía que habíamos dejado a nuestras familias y amigos para venir a ayudarles, y que ya ellos nos tenían en alta estima. Llegamos e inmediatamente nos pusimos a trabajar. Organizamos las provisiones. Mi esposa Sharon organizó 1,000 lentes transparentes de acuerdo a sus diferentes aumentos. Yo construí anaqueles para las provisiones de drogas y artículos médicos. El Dr. Tom Pruett me pidió que organizara las medicinas de acuerdo a las necesidades según los tipos de enfermedades ó problemas. Le dije: “No soy farmacéutico… ¿ Como podré hacer esto ?” El me dijo: “Tu puedes leer… eres vivito. Aquí tienes un libro médico de referencias de drogas… priorízalas por las necesidades”. Lo hice. Cociné el desayuno junto con otras personas. Otros trabajos incluyeron carpintería, como chofer, mandadero, y corre-ve-y-dile. Mi mejor trabajo fue dar dulces a los niños y adultos en la sala de espera, cuando vi sus sonrisas, jóvenes y viejos, cuando les daba el dulce. Sharon se convirtió en un apoyo cariñoso a todos, cuyo trabajo principal era preparar a los pacientes para exámenes de cirugía y revisión de ojos. ¡ Esas experiencias que disfrutamos al ayudar a esas personas nos acompañarán durante el resto de nuestras vidas ! ¡ Es verdaderamente una experiencia que cambia la vida ¡ Esto lo entenderás solamente a través de esa experiencia. La Biblia nos dice que el ayudar a los demás es el gozo prioritaro en la vida. ¡ Esto es tán cierto para nosotros ! Johnny/Sharon White, Houston, Tx |
El mal clima entorpeció nuestra habilidad para poder salir de Houston a la clínica el Miércoles en la noche. Después de un breve descanso, una mejoría en el clima y agruparnos con amigos nuevos (Natalie, Xuan, Teresa), nuestra aventura continuó en la mañana al hacer un vuelo temprano hacia la ciudad de Chihuahua. Pasamos inmigración en México y nos apilamos en una camioneta, incluyendo el equipaje que llegó de todos los dueños que no llegaron… Íbamos hasta el tope. Natalie iba de chofer; descansé cuando supe que hablaba Español. Con nuestro mapa dibujado a mano, instrucciones verbales, apenas suficiente dinero Mexicano para pagar la caseta de peaje y una tarjeta telefónica para el celular, empecé a dudar si este viaje era una buena idea… Volteé a ver a Josh quien estaba disfrutando todo, y decidí que siempre sí, era una buena idea. No soy un obrero con cualidades específicas de trabajo, lo que quiso decir que cociné, fui de compras, chofereé, e hice todo lo que se me pidió. Conocí a algunas personas asombrosas, con grandes actitudes. Todos estábamos ahí para ayudar. Estoy muy orgulloso de Josh. Se levantaba temprano para cocinar el desayuno, y luego se convirtió en un obrero semi especializado trabajando en pre-operaciones. Va en su tercer año de Español, así que se comunicaba fácilmente con los pacientes y los voluntarios Mexicanos. Nunca se quejó, siempre con una sonrisa y haciendo lo que le correspondía. Estuve de lo mas orgulloso cuando, al preguntarle como había sido su día, me comentó que había presenciado una cirugía a través del microscopio… mucho mejor que cuando le orinó un paciente durante una cirugía. Para ser parejo, tengo que aceptar que se incomodó conmigo cuando no le permití ir a un antro; en un país extraño a una ciudad a 45 minutos de distancia, con jóvenes de la localidad algo mayores que El… |
Eso, además, es mi modo de pagar la renta por vivir en la tierra. No se puede vivir gratis... Dr. Francisco Javier Morales, Optómetra |
Cuando hice mi primer viaje a México, en 1980, nunca tuve la idea que esa pequeña clínica oftalmológica en una misión en Juárez tomaría vida propia. La gente me da la fama, pero puedo asegurarles que solo fui por el paseo; Dios y los Rotarios tomaron el control y nos trajeron a donde ahora estamos.
Después de mas de cincuenta viajes durante los años siguientes, y pensando que ya estaba yo acabado, Walter me convenció que hiciera “solamente una mas..”. Eso fue hace como cinco clínicas, cada una más grande y mas productiva que la anterior, y aquí me tienen: listo para la próxima. No tengo idea cuando esto terminará, pero doy gracias a Dios que El continúa trayendo gente tan hermosa, para que este maravilloso trabajo continúe hasta mucho después que me haya ido. A aquellos viejos jubilados que lean esto: les aseguro que nunca serán demasiado viejos para no poder ayudar. Tenemos talentos y dones que podemos compartir; Dios verá que los tuyos sean dirigidos apropiadamente. Solo pisa firme en tu fe, y cosecha la bendición de dar servicio a los demás. Dr. Tom Pruett OD, Houston, TX |